Una joven rescató del fuego los ahorros para su boda

Bomberos
Foto Marcelo Bonjour

Parecía que se iba a incendiar todo”, contó Gabriela, una joven que vive en una pensión estudiantil femenina, lindera con el depósito que tomó fuego en Charrúa casi Acevedo Díaz, al final de la tarde del miércoles.




En el lugar viven 28 chicas provenientes del interior del país. La mayor parte de ellas se encontraba trabajando o en Facultad cuando comenzó el siniestro. Una de las estudiantes tenía dentro de su habitación todos los ahorros destinados a su próxima fiesta de bodas.

“Se va a casar en noviembre y creyó que perdía todo. Se veía el fuego desde afuera. Pensábamos que iba a agarrar todo. Esperábamos tener suerte, de lo contrario nos quedábamos en banda”, contó Gabriela.

La chica, que estaba estudiando en Facultad, recibió un aviso de que la residencia se estaba incendiando. Salió corriendo y llegó al lugar, que ya estaba acordonado por Bomberos. No la dejaban pasar.

Cerca de la hora 23:00, Bomberos habilitó el ingreso de las jóvenes. “Nos dejaron entrar en grupos de cinco. Ella pudo sacar todo lo que había en su habitación y también pudo ayudar a buscar cosas de una compañera”, dijo Gabriela.

Esa noche nadie durmió en la residencia. Cada una de las jóvenes consiguió un lugar. Unas fueron a casas de amigas y otras tuvieron que volver al interior porque no consiguieron un lugar para alojarse.

Un arquitecto detectó que había algunas fisuras en la pared que da al depósito y recomendó tomar precauciones.



Otra de las residentes contó en la tarde de ayer a El País que le avisaron del incendio mientras estaba trabajando. Salió corriendo. Cuando llegó al lugar entró a la residencia sin percatarse que todas sus compañeras estaban en la vereda.

Desesperada y a toda velocidad subió unas escaleras. Miró sus pertenencias y no supo qué llevarse. Alguien la tomó del brazo y la sacó. Desde la planta baja se sentía una orden imperativa: “desalojen, desalojen”.

Era la voz de un bombero que venía a revisar el lugar. “Había un olor horrible”, relató la estudiante.

La pared más cercana al depósito “estaba caliente” y las altas temperaturas llegaban a los muebles, según contó una de las residentes del hogar estudiantil.

Inflamable.
El área afectada por el fuego mide unos 750 metros cuadrados, 15 metros de ancho por 50 metros de largo, de acuerdo a datos manejados por los encargados del operativo de Bomberos. Los techos livianos que cubrían gran parte del local quedaron en el suelo por efecto directo del calor.

Ayer en la tarde se podía observar en la entrada del depósito cientos de kilos de material plástico derretido.

Retornos.
Mientras tanto, los residentes del cercano hogar de ancianos comenzaron a volver. En la tarde de ayer, mientras los Bomberos realizaban tareas de enfriamiento, se pudo ver a algunos de ellos volver a la casa donde viven habitualmente.




Cuando el fuego avanzó sobre el depósito, los responsables del hogar resolvieron sacar a los ancianos del residencial. Los colocaron en la vereda de enfrente y, tras un esfuerzo físico importante, los funcionarios del hogar lograron trasladarlos a un local cercano del Mides. La tarea se hizo a pulso con apoyo de vecinos y funcionarios policiales. Familiares de algunos ancianos resolvieron llevarlos a sus casas a pasar la noche.

Fuente: El País

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