Un único fiscal está al frente de la investigación de 100 homicidios

Policía
Juan Gómez admitió que es necesaria la incorporación de más fiscales para aumentar eficacia de la persecución penal de los asesinatos

Antony Macaris, de 18 años, conversaba con su amigo en la puerta de su casa (calle Camino Cibils esquina Prusia), cuando unos hombres lo abordaron, le pegaron un tiro en el pecho y le robaron el morral que llevaba consigo. El joven, una promesa del golf amateur, murió minutos después.




Aquel fue el homicidio número 100 en llegar a la fiscalía Especializada a cargo de Juan Gómez. Desde el 1º de noviembre, cuando entró en vigencia el nuevo Código del Proceso Penal, es él el único encargado de liderar la investigación de cada asesinato que ocurre en Montevideo siempre que no sea un femicidio.

Esta forma de repartir el trabajo según el tipo de delito fue inaugurada por el nuevo Código del Proceso Penal como una manera de especializar las tareas de investigación de los fiscales y mejorar así los resultados de la persecución penal. Sin embargo, que solo exista una única fiscalía especializada en homicidios afecta la “eficiencia” del sistema según admitió Gómez a El Observador.

“En nombre de esa necesaria eficacia y por el número de casos, un único fiscal de homicidios no es suficiente para atender con eficacia la carga de trabajo”, dijo.

El fiscal especializado en homicidios señaló que la Fiscalía General de la Nación espera incluir al menos un fiscal más para la persecución de las muertes violentas, aunque para eso se necesitará de más presupuesto.

“No es que no se hubieran dado cuenta de esto. Me parece que el tema es de recursos y esto requiere la intervención de los poderes del estado, el Poder Legislativo y Ejecutivo para que se asignen recursos”, apuntó Gómez.


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Por esa razón en la próxima Rendición de Cuentas, que comenzará a discutirse a partir del mes de julio, la Fiscalía buscará alcanzar mayor presupuesto para poder aumentar la cantidad de fiscales, no solo para la persecución de los homicidios. El fiscal de Corte, Jorge Díaz, había dicho a Búsqueda que el ministerio público necesita “quintuplicar” la cantidad de fiscales para poder atender las 24 mil denuncias que ingresan por mes, 54% más de las que ingresaban cuando funcionaba el anterior Código del Proceso Penal.

“No podemos correr bajo la utopía de que le vamos a dar respuesta a todo” mientras no se incorporen más recursos humanos, dijo Díaz. Por lo que el objetivo de la Fiscalía, hoy por hoy, es “dar respuesta a todos los delitos donde estén identificados los responsables, y aquellos delitos priorizados que hay que investigar”, agregó.



La priorización y los ajustes de cuentas
En 2017 se produjo un incremento de los homicidios de 5,6% (de 268 a 283). Montevideo, con 161 asesinatos, explica más de la mitad de las muertes violentas del país.

A su vez, en lo que va de 2018, los homicidios en la capital se incrementaron 17% al pasar de los 58 cometidos entre enero y abril de 2017, a los 68 entre enero y el 23 de abril de 2018. Este aumento está mayormente explicado por los enfrentamientos entre bandas criminales, que según dijo el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, durante la interpelación del pasado martes representan seis (58%) de cada diez homicidios.

En este panorama de mucho trabajo y pocas manos, los fiscales se ven obligados a tratar los casos con distinta prioridad, explicó Gómez. Los homicidios culposos (aquellos donde el homicida no quiso matar) pueden tener prioridad media o muy alta dependiendo del grado de responsabilidad sobre una muerte. Por ejemplo, se le da más importancia al caso de una persona que le quitó la vida a otra porque manejaba alcoholizado que otra que mató por una distracción más leve.

En tanto, aunque “todos los homicidios dolosos (cuando hay intención de matar) tienen alta prioridad”, no es posible tratarlos a todos al mismo tiempo. La elección de cuál se trata primero “depende de las posibilidades de medios de prueba” de modo que cuando se requiere de pericias científicas, como un examen de ADN o una prueba balística, se espera a que esas pruebas se realicen mientras se avanza con otros casos.

Gómez admitió que esto lleva a que casos más complejos como los ajustes de cuentas deban quedar en espera, mientras que los de resolución más sencilla, como puede ser el homicidio producto de una discusión entre vecinos, pueda ser atendido más rápidamente.

Los ajustes de cuenta no solos tuvieron un impacto al aumentar la cantidad total de homicidios, sino también la cantidad de casos que quedan sin resolverse. Según datos del Ministerio del Interior de los 283 homicidios cometidos en 2017 el 49,8% no fueron aclarados. En 2016 se había condenado a los culpables en el 60,4% de los asesinatos.

Este aumento viene de la mano del incremento de homicidios en el marco de conflictos entre delincuentes, que en 2012 representaban el 29% de todos los asesinatos y en 2018 fueron el 58%.

Gómez dijo que el temor de las personas de ofrecer testimonio es una de las principales razones por la que este tipo de crímenes son tan difíciles de resolver.

“El riesgo es que se crean que la impunidad campea y contra eso luchamos” señaló Gómez quien agregó que a pesar de las carencias, “semanalmente y a veces diariamente, hay formalizaciones por homicidio” al tiempo que dijo que ya han sido enviadas a la Justicia personas que han matado en el marco de ajustes de cuenta.

Fuente: El Observador



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