“Se puso como loca”: taxista acusado de secuestro hace su descargo

Foto: Unicom

La semana pasada, Romina fue noticia luego de radicar una denuncia contra un taxista por intento de secuestro. Su relato en redes sociales tuvo también amplia difusión.

La joven contó la semana pasada a Montevideo Portal que el taxista que la trasladó no quiso aceptar pago vía débito, algo que habría sido acordado por su novio, quien fue quien hizo la solicitud del viaje. Ante la imposibilidad de cobrar, el obrero del volante se habría enfurecido y retomado la marcha, reteniendo a la pasajera contra su voluntad, y usando un lenguaje amenazante.

La denuncia y su difusión tuvieron rápidas consecuencias: el trabajador fue suspendido preventivamente por su empleador, la Justicia investiga el caso, y a su vez el Ministerio de Interior inició una investigación sobre el cabo de policía que tomó la denuncia, quien la habría interrumpido constantemente y relativizado su reclamo.

Carmelo Pappa, el taxista denunciado, dialogó esta mañana con Informativos Carve y ofreció su versión de los hechos.

“Tengo hijas y nietas, hace 24 años que trabajo en el taxi y jamás le falté el respeto a nadie”, manifestó el trabajador, de 58 años, quien dice que se enteró de la denuncia al ver el caso en los medios y en las redes sociales.

En su relato, Pappa contó que la joven se sentó adelante porque no sabía abrir la puerta de atrás, que en su coche es corrediza, y aseguró que es falsa la versión que señala que al solicitar el viaje se había notificado que se pagaría vía débito.

“Hay una lista de coches que tiene POS, a los que se les adjudican esos viajes, y yo no tengo, así que directamente no me lo darían”, explicó. Y si bien entiende que podría haber un error al adjudicar el viaje, este no sería el caso ya que “el viaje se pidió por mensaje de texto, y de esa manera no hay modo de detallar eso”, manifestó el trabajador, asegurando que posteriormente las operadoras de radio confirmaron esto.

Cuando Pappa le dijo que no podía pagar con débito “empezaron los problemas, empezó a despotricar contra el 141, contra los taxistas y contra los hombres: todo estaba mal para ella”, contó. Asimismo, detalló que la denominada ‘Clave 2′ que usó en su comunicación por radio, es un código interno que significa que el pasajero se niega a abonar, y hace que las operadoras den prioridad a la comunicación con el taxi que atraviesa ese problema.

Pappa asegura que le ofreció otros medios de pago que, sin ser metálico, no requerían POS, y también que le pidiera dinero prestado a sus compañeros -el viaje era hasta el trabajo de la pasajera y sumó 134 pesos- pero ella no lo aceptó. “Se puso como loca, está todo grabado”, afirma, acusando a Romina de intentar arrancarle el micrófono de la radio.

“Si ella me hubiera tratado con respeto la situación hubiera sido diferente”, manifestó, acusando a la pasajera de “agredir y escudarse en su feminidad”.

En cuanto a las razones por la que reinició la marcha, explicó que pretendía dirigirse a la comisaría más cercana, situada a unas diez cuadras, algo que -aseguró-es lo que se hace en los casos en los que el cliente se niega a abonar.

“Si llamó a la policía, el patrullero puede tardar unos veinte minutos, y la comisaría quedaba cerca. En estos casos se va a la comisaría, se toman los datos del caso y luego el pasajero paga ahí y uno pasa a cobrar”, expresó.

Asimismo, detalló que cuando el taxi se pone en movimiento las puertas del coche se traban automáticamente, pero que el pasajero “puede abrirlas desde adentro sin problemas”.

“Ahora actuará Fiscalía y el Juzgado, porque acá se tergiversaron los hechos. Se me suspende de mis funciones, se me causa daño moral, psicológico y económico”, enumeró el taxista, afirmando que Romina “va a tener que salir a los mismos medios a retractarse”.

Según Pappa, “las cámaras de la Intendencia, las del Ministerio del Interior y la grabación del taxi” convalidarían su versión “Ella no estuvo en el coche más que los nueve minutos que duré el viaje. No hay nada ilegal no hay secuestro: una persona que no paga es conducida a la comisaría”.

También rechazó las acusaciones de maltrato verbal mencionadas por Romina, quien había dicho que al bajar vehículo, el taxista había esgrimido el ticket impago diciendo “ya sé como me lo voy a cobrar”.

“No dije eso. Sólo saqué el ticket y no lo liquidé, no se cobró, porque no iba a seguir perdiendo tiempo y dinero”, y acusó a la joven de “estar alucinando bajo los efectos de medicación o alguna otra cosa”.

Por otra parte, denunció presiones de la Intendencia de Montevideo para que se procediera a su suspensión. También negó version acerca de su posesión de antecedentes por riña.

Este último extremo, sin embargo, fue desmentido por Daniel Reinoso, administrador del taxi en el que trabaja, en declaraciones también a Informativos Carve.

Entrevistado por el noticiero, Reinoso explicó que Pappa trabaja hace un año con él y que nunca tuvo un problema. En cuanto a la suspensión, dijo que la única intervención de la Intendencia fue comunicarse con la empresa de taxímetros para explicar que el propietario del coche debería presentarse a dar sus explicaciones.

En cuanto a la suspensión, dijo que se tomó la decisión con carácter preventivo “hasta que se aclare” la situación, agregando que no cree que haya ningún inconveniente con el chofer.

Reinoso recordó que desde la empresa se indica a los choferes que traten de evitar meterse en problemas por este tipo de casos, dado que suelen derivar en trámites burocráticos inconducentes “que sólo hacen perder más tiempo”.

Si enmabrgo, consideró que en el día a día de los trabajadores no es raro que se encuentren con pasajeros que intentan no pagar, y que esto a veces genera enojos.

Fuente: Montevideo Portal

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