Se lo que le contaste a Facebook el verano pasado!!!!

facebook hombre contando datos
Sé lo que le contaste a Facebook el Verano pasado

Se lo que le contaste a Facebook el verano pasado.

 

Uno de los grandes negocios de internet no es la publicidad, uno de los grandes negocios de internet no son los planes de suscriptores, el gran negocio de internet es la venta de datos.

Para empezar, me parece correcto decir que una red social, en este caso Facebook, no es ni más ni menos que una plataforma que estudia y conoce nuestros hábitos gracias a la información que nosotros mismos le damos. De la misma manera que grandes estadistas y psicólogos de masas o pueblos realizan estudios para predecir comportamientos a gran escala, Facebook lleva a cabo una labor mediante programas de datos que es la misma que realizamos a diario en nuestras vidas, solo que a Facebook no se le olvida nada de lo que hacemos o hicimos, tarde o temprano tendrá la capacidad de saber más de nosotros que nosotros mismos.

¿Somos un producto para facebook?

El ser humano por naturaleza quiere ser independiente, pero cada vez que ingresamos a una red social, estamos siendo todo menos independiente. Pasamos a ser un gran producto, codiciado por millones de empresas que se pelean a diario para vernos o que nosotros las veamos a través de una pequeña pantalla táctil. Saben quiénes somos, en qué país vivimos, que edad tenemos, nuestro sexo o identidad sexual, nuestra religión, que equipo de fútbol nos gusta, que partido político nos atrae más, que tipo de comida preferimos, la música que escuchamos, que nivel de estudios tenemos y quienes son nuestros amigos, todo esto solo en menos de 0,0000001 segundos.


¿Qué empresa en el mundo o negocio no pagaría por mostrar su producto a ese tipo de personas que lo consumen? Una empresa dedicada a la venta de Motos, no quiere mostrar sus unidades a hombres y mujeres amantes de la Fórmula 1, prefieren a todos aquellos usuarios que siguen Moto GP. Disminuyen audiencia, pero aumentan porcentaje de efectividad y alcance de sus campañas, ya que es más probable que si tú sigues Motos GP, te sientas atraído por ese anuncio del último modelo de Moto de la empresa “X”.


¿Entonces, somos consumidores o somos producto?


Somos ambas cosas, primero producto para luego ser un consumidor en un 90% de probabilidades.


Probemos entrar a una página web cualquiera de ropa, por ejemplo la tienda ZARA. Miremos dentro de la web alguna que otra prenda de vestir. Cerremos la página e ingresemos a Facebook, Youtube o la red social que queramos usar. Verán que dentro de los primeros 5 anuncios que se encuentren, aparecerá uno de ZARA y si no hay disponible en ese momento una campaña activa de ZARA, aparecerá alguna otra marca ofreciéndonos productos similares a los que habíamos visto. Somos un producto catalogado y potenciales clientes para miles de empresas desesperadas por vendernos.

¿Más o menos “Me Gusta”, para protegernos?

Es curioso ver como la gente entra en pánico con el tema de las redes sociales. Para aquellos que realmente estén preocupados y sientan que en ello se les va la vida, les recomendamos cerrar sus cuentas (Anularlas, borrarlas, darse de baja), vender el ordenador y tirar el teléfono celular o móvil a la basura. Si crees que no estás capacitado para todo lo anterior, será hora de que te vayas acostumbrando y sepas a que te enfrentas.


Las diferentes formas de analizar un perfil para una red social pasan por miles de complejos factores y cruces de información que sinceramente la mente común es muy difícil llegue a comprender todos esos cálculos, pero si algo tiene de claro para los menos técnicos como podemos ser nosotros mismos, es que todo, pero absolutamente todo lo que hacemos en nuestros ordenadores, teléfonos o tablets, queda registrado para ser analizado.


Cuando le damos “Me Gusta” a una publicación o imagen, cuando “Compartimos” un contenido, cuando “Comentamos” una publicación, todo es registrado.
Entonces, muchos han llegado a decir y afirmar, que hay que tener cuidado con las cosas que compartimos o le damos “me gusta”, que es preferible evitar ese impulso y no dar tanta información. Pues bien, que sepan que tampoco esto vale. Porque los cálculos están diseñados para dejar huella de hasta lo que pasamos por alto y no quisimos darle “Me gusta”. Aunque no lo hagamos e intentemos hacer como que no nos interesa, las redes sociales saben la verdad.

Para el caso de Facebook, de que vale que no le des “Me gusta” que no “Compartas”, que no “Comentes”, si te has leído todo el post y todos los comentarios. Le has dejado rastro del tiempo que has invertido de tu vida en precisión de segundos en ese post, en esos comentarios y sabe que no has querido darle “Me gusta”, otro aspecto psicológico que maneja ahora de ti (las compañías de seguros se frotan las manos).


Hagamos o no hagamos, si estamos en una red social como Facebook, tenemos que aprender que todo lo que suceda allí, está calculado o es factible de ser analizado para ser ofrecido a alguna empresa que quiera vender algo y si lo que nos muestran es gratis, entonces tengan por seguro que el producto somos nosotros.

El Internet de las Cosas.

Quizás muchos se queden pensando en que habré querido decir con esto de “El Internet de las Cosas”.

No se preocupen, no es para tanto, solamente es un pequeño dato pero de gran alcance que la gran mayoría ni siquiera se ha detenido a pensar.


Resulta que ahora tenemos “Televisores Inteligentes”, que se conectan a internet y nos muestra el mundo en su gran pantalla, pues bien, esos mismos televisores están diseñados para recopilar datos al igual que un ordenador y suministrar a diferentes servidores, todas nuestras costumbres o hábitos, programas preferidos, horarios en los que nos conectamos a ver la tele, todo lo que busquemos o configuremos será guardado en diferentes bases de datos, incluso hasta nuestras contraseñas de acceso a diferentes plataformas.


Por otra parte comienzan a entrar en el mercado los refrigeradores, lavarropas o robot de cocina con acceso a Internet, por el cual podemos programar diferentes cosas, incluso desde el trabajo podemos encender el lavarropas o secadora o decirle al robot de cocina que comience a cocinar.

Nuestros refrigeradores manejan diferentes programas de temperaturas dependiendo de qué tipo de verduras guaramos en cada cajón y dejará huella de su uso.


Todos conocerán la famosa marca de aspiradores y robot “Roomba” que recientemente ha tenido que soportar un escándalo a nivel mundial por la supuesta venta de datos recopilados por sus robot en los domicilios de los usuarios. Sin ir más lejos, la noticia hablaba de la subasta de la base de datos millones de hogares, con sus hábitos de limpieza, horarios, días de la semana, frecuencia de limpieza, datos geolocalizados de la vivienda y un minucioso plano de la misma, tipo de suelos y todos los datos a los que el robot tuviera capacidades de generar. Todo almacenado en su memoria, listo para conectarse a internet y enviarlos a servidores remotos, sin que los dueños de la vivienda supieran que esto estaba pasando y no es porque la empresa no lo avisara, todo estaba reflejado en las condiciones particulares que se daban por aceptadas en el mismo momento que se adquiría el robot.


Todos esos datos. Se almacenan, se guardan y no precisamente para tirarlos luego.

 

De todas formas, queremos que todos hagan una pausa, piensen y se den cuenta que el mundo en el que vivimos ha cambiado mucho, comparado con el que nacimos.

Facebook, no se dedica a vender tus datos personales, pero sabe explotar muy bien todos los rastros que vas dejando en la red y aprovecha al 100% todo los datos agregados o accesos que das en las diferentes aplicaciones o simplemente por navegar.

Así que si, si queremos, sabemos lo que le contastes a Facebook el verano pasado, desde donde, en qué país, en que ciudad, en que calle, en que número en que departamento y hasta en que dispositivo utilizaste para decírselo.

No te preocupes, a nosotros no nos interesa tener acceso a toda esa información. Aunque a muchas empresas puede que sí.

La verdadera y aterradora verdad.

Ahora bien, ya sabemos que las redes sociales saben todo de nosotros, aún así no tenemos nada que ocultar y no nos preocupa. ¿Por qué habría de preocuparme?


La respuesta es muy simple y te lo voy a explicar en pocas palabras. Ahora ya no eres un producto, tampoco un potencial cliente, ahora eres “Un perfil” donde el margen de error ante cualquier pregunta que se le haga a esa red sobre como actuarias tú es casi cero por ciento.


Quien tenga poder y quiera utilizarte, no tengas dudas que sabrá cómo hacerlo.


El test de personalidad más completo del mundo cuenta con unas 500 preguntas. Tú ya le has dado decenas de miles de respuestas a Facebook.

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