Prometió llevarlos a Natal a jugar al baby fútbol pero los estafó

Cuando los niños del club Uru de Maldonado ganaron el Mini Mundialito, un campeonato de baby fútbol celebrado en marzo de 2017 en la ciudad de San José, festejaron y se abrazaron porque sabían que se habían ganado el premio de viajar a la ciudad brasileña de Natal para participar de una competición internacional. Sin embargo, el sueño de los niños se rompió cuando descubrieron que todo había sido una farsa.

Su organizador había prometido en las bases del campeonato que los ganadores viajarían a Natal con todos los gastos pagos. En total, el equipo pagó algo más de US$ 3.000.Sin embargo, el viaje que estaba previsto para enero de 2018, se suspendió debido al brote de fiebre amarilla que por aquellos meses había afectado a parte de Brasil, aunque Natal se mantiene hasta hoy como uno de los destinos libres de esta enfermedad. Los padres entendieron esta decisión y no plantearon quejas.

En marzo el viaje se suspendió dos días antes. Según Fajardo, todo se había cancelado porque tres de los niños no tenían el certificado de la Organización Nacional del Fútbol Infantil (ONFI) para jugar en el exterior.

Sin embargo, según contaron algunos padres del club a El Observador, luego de consultar en la aerolínea en la que se suponía que iban a viajar, descubrieron que no tenían pasajes a su nombre y que tampoco se había reservado ningún alojamiento en Natal. Tampoco había un campeonato infantil que se estuviera disputando en ese lugar. Todo parecía una farsa.

Desde el club se comunicaron con el organizados, quien se mantuvo en la posición de que el viaje se realizaría, y puso como fecha definitiva los primeros días de julio. Pero finalmente se volvió a suspender. Esta vez, y ante el reclamo de los padres, el organizador del Mini Mundialito aseguró que devolvería los US$ 3.000 de tasa de embarque que había cobrado por cada niño y adulto que tenía previsto viajar. Sin embargo, el dinero nunca fue devuelto y según dijeron desde el club, el hombre perdió contacto con sus asesores letrados, a quienes ya no les devuelve el llamado ni tampoco les pagó sus honorarios.

El Observador se contactó con el organizador quien se negó a dar declaraciones sin hablar antes con sus abogados. Este martes, padres y las autoridades del club de baby fútbol se reunirán para definir si presentan una denuncia penal contra el hombre, por la falsa promesa del campeonato y por haberse quedado con el dinero de las tasas de embarque de un viaje para el que nunca llegó a comprar pasajes.

Una historia repetida
En marzo de 2018 se realizó una nueva edición de Mini Mundialito, en la que el premio para los ganadores era un viaje a Barcelona, y la posibilidad de participar del Mundialito, un campeonato de fútbol infantil en el que participan equipos de todo el mundo. Cuatro clubes se llevaron el primer premio en su categoría, La Escuelita de Barrio Palermo, el Club Cohami y La Escalinata. Sin embargo, como en el caso de Uru Maldonado, el viaje era una farsa. El orga nizador aseguraba a los clubes que era el único que tenía la licencia del Mundialito en Uruguay, por la que había pagado hasta US$ 15 mil. Pero según contó Alejandro Ansó técnico de la Escuelita Palermo, tras consultar en España con los organizadores del campeonato internacional, negaron cualquier relación con el organizador.

“Nos dijeron que no se había hecho ningún Pre Mundialito en Uruguay, que no lo conocían y nos alertaron que podría tratarse de una estafa”, contó Ansó. Gracias a estas averiguaciones evitaron llegar al punto de pagar la tasa de embarque que el hombre pedía para que el viaje fuera posible.

Ahora los cuatro equipos están armando una denuncia penal conjunta contra el organizador del Mini Mundialito realizado en San José. Para participar de este campeonato, cada equipo debía pagar $ 1.000 por generación inscripta. En total participaron 32 equipos de los cuales cada uno presentó un total de cinco generaciones. Según contó Ansó, hasta ahora no le dijeron a los niños que el viaje que los había ilusionado no se concretará. “Son niños de barrios carenciados, jugar con sus ilusiones es imperdonable”, se quejó el entrenador. Este equipo se encuentra negociando con los organizadores del Mundialito que se lleva adelante en Barcelona con el objetivo de lograr algún apoyo que le permita a los niños cumplir aquel sueño trunco.

Fuente: El Observador

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