Leal propone cambios en políticas del Mides: «Es muy fácil repartir, pero hay que cortar el chorro»

El director de Convivencia del Ministerio del Interior, Gustavo Leal, expuso el “buque insignia” de un eventual próximo gobierno frenteamplista en materia de seguridad.

En una presentación para integrantes del Sindicato de la Bebida, Leal expuso la nueva iniciativa. Estaría liderada por Presidencia e implicaría participación de las Intendencias, los Ministerios de Salud Pública, Desarrollo Social, e Interior y Fiscalía y organizaciones de la sociedad civil.

El proyecto abarca el rediseño urbano: construcción de calles y veredas, plazas y espacios deportivos; fuerte inversión en iluminación y limpieza; políticas habitacionales, construcción de 5.000 viviendas; programas sociales; y seguridad con videovigilancia, continuidad de los operativos mirador, patrullaje del PADO y mesas vecinales.

La propuesta es extender a 10.000 las cámaras el sistema de videovigilancia en el área metropolitana y en el interior del país. Esto implica una inversión de 20 millones de dólares en el período.

Leal también expuso sobre la importancia de priorizar la rehabilitación de las personas privadas de libertad y de hacer un estudio en las cárceles. Para impulsar que el 80% se forme o trabaje.

También sugiere modificar el Código de Proceso Penal. Restringir suspensión condicional del proceso, derogar la libertad vigilada, entre otros.

La iniciativa comprende 25 zonas donde residen 80.000 personas, con una inversión de 50 millones de dólares por año; es decir, 250 millones en el quinquenio, en lo que representaría “uno de los buques insignia” del próximo gobierno, se indica en la presentación.

“Hay enclaves localizados a nivel territorial donde hay una exclusión persistente. Una trama urbana fracturada. Una subcultura criminal que se retroalimenta con infraestructuras urbanas de pésima calidad”, afirmó Leal durante la presentación en la que propuso replantear algunas de las políticas sociales vigentes.

Leal enfatizó que el control territorial de bandas, como ocurrió en el caso de los Chingas en Los Palomares, no tiene cabida en un barrio consolidado. Cuestionó las políticas sociales que, sin saberlo, dan asistencia a los criminales que desalojan a punta de pistola a las familias de sus casas.

“Es muy fácil repartir, pero en algún momento hay que cortar el chorro y creo que llegó ese momento”, enfatizó.

Fuente: Subrayado

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