Le amputaron los brazos y las piernas por los besos de su perro

Greg Manteufel dedicó toda su vida al cuidado de perros, una de sus grandes pasiones junto con su motocicleta Harley-Davidson. Sin embargo, debieron amputarle sus dos piernas y sus dos brazos después de contraer una infección de sangre muy poco frecuente probablemente de su propia mascota.

Este hombre estadounidense tiene 48 y siempre había gozado de un estado de salud envidiable. El mes pasado, acudió a la guardia de un hospital para que lo atendieran de lo que él creía que era una gripe. Sus síntomas eran simplemente fiebre y vómitos.

De repente aparecieron manchas en su piel. «Solo moretones sobre él. Parecía que alguien lo golpeó con un bate de béisbol”, explicó su esposa, Dawn Manteufel a un canal de noticias local. Al día siguiente ya deliraba de la fiebre que tenía.

Tras realizarle varias pruebas le detectaron que había contraído una infección de una bacteria identificada como Capnocytophaga canimorsus, que se transmite a través de la saliva de los perros y los gatos.

sta bacteria causa infecciones graves en personas con un sistema inmunológico debilitado o con pocas defensas. Se transmite a través del contacto con perros o gatos infectados o por picaduras. Uno de los síntomas más frecuentes es la aparición de ampollas alrededor de la herida por mordedura, enrojecimiento o hinchazón, fiebre, diarrea, vómitos, dolores de cabeza y dolor muscular y articular.

Los síntomas generalmente aparecen entre tres y cinco días después del contacto, pero pueden demorar hasta dos semanas en presentarse. Las infecciones graves pueden ser fatales dentro de las 72 horas posteriores a la aparición de los síntomas. El caso de Manteufel no fue mortal pero sí tuvo consecuencias importantes.

La infección hizo que la presión sanguínea de Manteufel cayera y la circulación hacia sus extremidades se redujera. A la semana, le amputaron ambas piernas. Luego, le extirparon sus manos y más tarde la mitad de ambos antebrazos. Él había estado en contacto con ocho perros antes de enfermarse, uno de ellos su propia mascota.

Si bien los doctores creen que lo peor ya pasó, el hombre necesitará todavía más cirugías debido a que todas las áreas del cuerpo y tejido de Greg se vieron afectadas por la bacteria y la sepsis. Por lo menos, le realizarán una cirugía estética para la reconstrucción de su nariz y dos intervenciones para limpiar el tejido muerto que le queda en la piel. Más adelante deberá ponerse prótesis que requerirán de tratamientos en un centro de rehabilitación.

Por eso su familia empezó una campaña a través de la plataforma GoFundMe para recaudar dinero para poder mantenerse mientras se dedican a cuidarlo y a asistirlo en este largo camino de rehabilitación. Además, deberán cambiar de casa porque la actual no es apta para una silla de ruedas. De momento ya superaron los 50 mil dólares.

Este caso es similar al que tuvo lugar a principios de años en el Reino Unido. El británico Jaco Nel jugaba con su perro y una bacteria en la saliva de su Cocker Spaniel le generó una infección que le desencadenó septicemia, una sobrerreacción del sistema inmunológico ante una infección. En su caso, los riñones empezaron a fallarle y sus piernas se tornaron negras con el avance de una gangrena. Llegó a estar en coma por varios días.

Luego de cuatro meses a Jaco le amputaron ambas piernas por debajo de la rodilla, perdió todos los dedos de su mano derecha y uno de la izquierda, además necesitó una cirugía reconstructiva en la cara.


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Fuente: TN

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