La mexicana que intentó engañar al mundo inventando una cura contra el cáncer

Decenas de medios presentaron a Diana Quiroz como una futura ganadora del Nobel, cuando en realidad es parte de un engaño a nivel regional: sólo uno descubrió que se trataba de un bulo.




«Diana Quiroz aspira al premio Nobel pese a las trabas que hay en México para los científicos», es un titular perfecto para la nueva era de Internet en la que buscamos más noticias sobre promesas nacionales que representen al país y no tienen el apoyo común que se le da a los jugadores de fútbol. Con ese título se busca impulsar a todos aquellos que quieren apoyar al talento nacional sin involucrarse directamente. ¿Cuántos de nosotros no hemos compartido un clásico título de «Joven universitario inventa dispositivo para tratar una enfermedad crónica»? Ahora, ¿cuántos de esos de verdad recordamos?

Lo cierto es que los medios (entre los que podemos incluirnos) a veces generamos títulos similares para atraer a la audiencia. Buscamos obtener clics a través de noticias llamativas, confiando en los otros medios que las publican.

Ese fue el error principal que cometieron distintos medios nacionales al reportar la noticia de una joven que aspiraba al premio Nobel, ya que todos le dieron difusión a una falsedad, afirmando que estaba a punto de encontrar una cura para el cáncer; sin embargo, una investigación periodística realizada por Etcétera dio un revés al caso.

Diana Quiroz es una ingeniera mecatrónica originaria de Coahuila que parecía ser el futuro orgullo de la nación. Según los reportes, la joven realizó distintas investigaciones y creó algunos inventos elaborados a base de grafeno, un cristal de carbono que –según ella– puede ayudar a regenerar órganos del cuerpo humano. Una de sus creaciones era un gel que ayudaría a curar la diabetes y hasta el cáncer.



El desarrollo del producto y su investigación le ganó la oportunidad de ir a la premiación del Nobel con otros ganadores de alrededor del mundo. Esto tomó relevancia porque Diana Quiroz era la única persona en Latinoamérica en asistir. Sin embargo, una investigación realizada por Orquídea Fong para Etcétera demuestra que nada de esto es cierto; es parte de un engaño perpetrado por la familia de la joven ingeniera.

En primer lugar, Diana no asistirá a los premios Nobel. Lo que hará será conocer a algunos de los ganadores del premio en distintos campos científicos.

Asimismo, esto no lo hará por su investigación, sino porque ganó el primer premio de la ExpoCiencias, una feria de ciencias que también se lleva a cabo en otras partes del mundo. El problema es que Sandra Casillas Bolaños, madre de Diana, también es la organizadora de esa feria.




Cabe destacar que la “investigación” de Diana no ha sido apoyada por otras instituciones, tiene un desarrollo que no ha sido validado y, más importante, no ha sido divulgado en ningún tipo de investigación científica, porque Diana no tiene las credenciales académicas para realizar ese tipo de investigación —en especial en la cura del cáncer— y carece de formación académica en citología, oncología o hasta biología. Asimismo, la efectividad de su producto realizado con grafeno no ha sido comprobado, por lo que es más que obvio que el premio lo ganó, no por su creación, sino por mero nepotismo por parte de su madre.

Fuente: Cultura Colectiva

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