Justicia dejó en libertad al único imputado por traficar 4,5 toneladas de droga a Alemania

Foto: Aduana de Hamburgo

Justicia…

La justicia determinó que quedara sin efecto la prisión domiciliaria en la que se encontraba Martín Mutio, el único imputado por las 4,5 toneladas de cocaína que fueron incautadas en junio de 2019 en Hamburgo (Alemania) en un contenedor que había salido de Montevideo semanas antes, informaron a El Observador fuentes judiciales

En una audiencia que tuvo lugar este lunes a la tarde, de escasos minutos, la jueza Beatriz Larrieu definió que el imputado continuara esperando el inicio del juicio oral con la única medida restrictiva de la fijación de domicilio, de modo de que las autoridades puedan ubicarlo si necesitan interrogarlo. No tiene cierre de fronteras, ni la tobillera electrónica que
tenía puesta desde el 5 de febrero, cuando la magistrada entendió que Mutio debía salir de la cárcel, para cumplir prisión domiciliaria.

Fuentes allegadas a la defensa integrada por los abogados Florencio Macedo y Martín Fernández, dijeron a El Observador que los penalistas entienden que influyó el hecho de que hasta el momento “no hay evidencia fuerte” en contra de su defendido. Por su parte, integrantes del equipo de investigación de la fiscal del caso, Mónica Ferrero, admitieron que la
fiscalía “no tenía mayores argumentos” para defender la prisión domiciliaria.

Mutio fue imputado el 30 de agosto del año pasado como autor de un delito de asistencia al narcotráfico. Este hombre, de 32 años, era el propietario del contenedor incautado, y ya había sido enviado a prisión en dos oportunidades durante el proceso. El día en que lo imputaron, Larrieu decretó la medida de cárcel durante dos meses. Luego, el 25 de octubre, la misma jueza decidió que pasara a cumplir la medida cautelar en su casa, lo que fue apelado por la fiscal Ferrero, porque, según su fundamentación, además de la gravedad del delito presuntamente cometido, el imputado tenía “una empresa en Argentina” y contactos en ese país, y que además contaba con “medios económicos como para irse al extranjero”.

A eso se le agregaba el riesgo de que Mutio –un hombre con un antecedente por falsificación de documentos de 2015– entorpeciera la investigación al tener contacto con otros posibles involucrados en la maniobra, y así incidir en las versiones que dieran esas personas a la fiscalía.

Esos argumentos fueron recogidos a comienzos de noviembre por el Tribunal de Apelaciones de 3° Turno, que resolvió entonces que el empresario volviera a la cárcel, pero días atrás la jueza del caso otra vez le dio la razón a la defensa de Macedo y entendió que el hombre podía
seguir esperando el comienzo del juicio oral en su casa.

Por otra parte, los abogados de Mutio presentaron también un recurso de nulidad a mediados de febrero, contra el caso planteando que la fiscalía ocultó una prueba clave durante el transcurso de la investigación.

El reclamo de Macedo y Fernández es que, en su consideración –y también en el de la jueza Larrieu–, la defensa tenía que haber tenido acceso desde un principio a una información proporcionada por las autoridades aduaneras alemanas a las uruguayas acerca del contenedor del imputado que fue confiscado en Hamburgo.

Esa información era documentación de las autoridades que indicaban que no podía descartarse en forma absoluta que la cocaína –escondida entre una carga de soja– se haya cargado fuera de Uruguay.

En el escrito presentado el 5 de febrero, en el cual se solicitó la nulidad del juicio, la defensa del empresario reclamó que la fiscalía haya omitido informar que la investigación de la Policía Judicial Aduanera de Alemania concluyera en forma primaria que las 4,5 toneladas de cocaína debían sumarse al peso total del contenedor, por lo que la droga se habría cargado en otro puerto. “Es decir, las autoridades alemanas ‘presumen’ que en Hamburgo la cantidad de soja que Mutio declaró exportar se encontraba en su totalidad, pero que el contenedor pesó 4,5 toneladas más de cuando ingresó al puerto de Montevideo”, señala el documento de Macedo y
Fernández al que accedió El Observador.

Sin embargo, Ferrero entiende que ese argumento no es válido para definir la responsabilidad de Mutio, porque el contenedor no fue pesado en Hamburgo, sino en Amberes, Bélica, el destino final de la carga.

En Uruguay el contenedor cargado pesaba 30.410 kilos. Luego de que la droga fuera extraída por las autoridades alemanas, el peso definido en Bélgica se redujo a 25.580 kilos, una “cifra similar al peso de la cocaína incautada”, sostuvo la fiscal en una audiencia el 25 de octubre del
año pasado. De esa manera, en su consideración, se caía el argumento presentado por Macedo de que la cocaína podía haber sido infiltrada en el mar o en algunos de los puertos en los que el trasatlántico se detuvo antes de llegar a Hamburgo.


“Si se considera la hipótesis de una eventual contaminación de la carga con la sustancia estupefaciente en la trayectoria del buque desde Montevideo hasta Hamburgo, al momento en que las autoridades alemanas retiran las 4,5 toneladas de cocaína, el peso del contenedor debería ser similar al peso con que fue embarcado en Uruguay”, señaló Ferrero.

Fuente: El Observador

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