Interior pide apoyo internacional ante “dificultades” con El Guardián

El Ministerio del Interior pedirá colaboración internacional para salvar las “dificultades” que los avances tecnológicos implican para el sistema de interceptación telefónica “El Guardián”, cuya funcionalidad quedó comprometida a raíz de la llegada de determinadas aplicaciones que logran encriptar de punta a punta una comunicación.



Así lo afirmó este martes el ministro Eduardo Bonomi, al presentarse ante la Comisión Bicameral de Seguridad y Convivencia del Parlamento.

La referencia del jerarca estuvo relacionada a lo expresado por el director nacional de Policía, Mario Layera, en cuanto al problema que representaba la llegada de nuevas tecnologías y su relación con las intervenciones telefónicas clásicas.

En una entrevista que publicó El Observador el 12 de mayo, Layera sostuvo por ejemplo que el advenimiento de Whatsapp era un “drama” ya que, por su diseño, había hecho caducar absolutamente el sistema de escuchas como El Guardián.

Una afirmación que Bonomi se encargó de desmentir en presencia del propio director nacional de la Policía.


“No es cierto que esté obsoleto desde el punto de vista tecnológico”, dijo el ministro. “Simplemente tiene dificultades, y son las mismas que tiene la Policía de todo el mundo”, afirmó.

Bonomi informó que el Ministerio del Interior se ha comunicado con sus similares de otros países para explorar una solución. “Nos han dicho que esas dificultades son muy difíciles de resolver y están tratando de lograrlo, sin saber si será posible o no”, relató.

“Vamos a ver si los resolvemos. Vamos a pedir colaboración”, concluyó.

La implementación de El Guardían motivó que el Ministerio del Interior debiera dar largas explicaciones ante los cuestionamientos de actores políticos y judiciales, que pusieron en duda las garantías que ofrecía en cuanto a su monitoreo.



Buena parte de las críticas llegaron desde la oposición, lo que motivó varias veces el aplazamiento de su puesta en práctica efectiva.

Finalmente, el 1 de diciembre de 2016, se puso en marcha el Sistema Automatizado de Interceptaciones Legales (SAIL), cuyo cometido fue, precisamente, controlar el uso en forma adecuada de El Guardián.

El sistema permite a la Justicia Penal monitorear el estado de las intervenciones autorizadas y los pasos dados por la Policía al respecto.

Esto se dio luego que el Parlamento exhortara al Ministerio del Interior, a la Justicia y a la Fiscalía General de la Nación a ponerlo en funcionamiento para proteger el derecho a la intimidad de los ciudadanos.

Fuente: Ecos Uy

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