Hicieron un pacto suicida, pero antes planearon un último acto macabro: “Estábamos a punto de morir, ¿qué nos importaba?”

En el momento en que Dakota White y Brandon Warren, dos estudiantes secundarios de Georgia, Estados Unidos, decidieron hacer un pacto suicida tenían 17 y 18 años. Los dos estaban deprimidos y llenos de odio. No querían seguir viviendo. Pero antes de morir, querían experimentar una última sensación. “Todo se reducía a ver cómo se siente matar a alguien antes de matarnos. No vimos ninguna razón para no hacerlo, estábamos a punto de morir, ¿qué nos importaba?”, dijo en su confesión grabada.




Los amigos eligieron casi al azar a un compañero de su colegio. La víctima resultó ser Sam Poss, un adolescente amable y generoso, geek confeso y fanático de la informática. “Fue demasiado fácil”, confesó White, durante el juicio en el que acaba de ser condenado por homicidio.

En octubre de 2016, los amigos citaron a Poss con la excusa de que los ayudara a arreglar un problema en su computadora. El chico, de 18 años, dijo que sí de inmediato sin saber que se trataría la última noche de su vida. En el mismo auto lo estrangularon y lo apuñalaron. Luego arrojaron su cuerpo en el bosque. Y pasaron horas intentando sacar la sangre del vehículo, incluso fueron a comprar a un supermercado alfombras nuevas.

Cuatro días después la policía encontró el cuerpo y los amigos terminaron confesando el crimen. Antes de matarse querían tomar la vida de otro y Poss fue la persona perfecta porque era “un buen muchacho, agradable”.

Meses antes, los jóvenes habían manifestado su ira y depresión con mensajes en las redes sociales.



“No me importaría tomar un cuchillo, meterlo en la garganta de alguien y solo verlo asfixiarse con su propia sangre hasta que muera”, escribió White, que había abandonado el colegio y cuyo padre estaba en prisión por robo a mano armada.

“¿Quién podría amarte sino el moho que brota de tu frío y triste cadáver?”, fue una de las publicaciones de Warren.

Durante el juicio, el abogado defensor de White probó un último argumento, sabiendo que no alteraría el resultado de la condena.”Su joven vida estaba tan llena de oscuridad que pensó que el suicidio era la única opción. Lo que hizo Dakota estuvo mal, pero al final, hizo bien… él confesó su pecado”.




La semana que viene se dictará sentencia contra Brandon Warren.

Fuente: TN

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