Guardias asfixiaron durante seis minutos a hombre detenido hasta su fallecimiento

Guardia Civil

María Andrea Fuidio, la fiscal del caso, expresó su total descontente al relatar cómo unos militares junto a un guardia de seguridad despojaban de la capacidad de respirar a Fernando Cabrera Dávila. Realizando caso omiso a los reclamos de la víctima, las figuras se mantenían firmes en el acto. Uno de estos optó por colocarse de cuclillas sobre los glúteos y sostener sus manos de la altura de la espalda media. El segundo presumía sus rodillas en el cuello y nuca, además de apoyar su brazo en la espalda superior.

El dictamen señala que el hombre se resistió a la situación de ipso facto. Exigía que lo liberaran. La fiscal destacó que, al cabo de unos minutos, su tono de voz comenzó a agudizarse. Le faltaba el aire, y los guardias estaban conscientes de ello. Se indicó que no bajaron la presión, sino que mantuvieron el accionar. Al cabo de ocho minutos la policía llega a la escena.

De inmediato constataron que el estado de salud fue comprometido. Se declaró el fallecimiento de Cabrera Dávila después de intentar reanimarlo.

Las personas que han sido causantes de este homicidio recibirán la correspondiente pena legal, tanto en revocamiento de su capacidad de ejercer su actividad por el período de tiempo que según las estimaciones de la ley sea necesario para compensar su errado comportamiento.

Asimismo, se evaluará si existe la necesidad de reformar los métodos de entrenamiento, códigos de valores y demás estatutos dentro de estos hechos que incentiven a un rotundo cambio en la manera que son llevados este tipo de procesos.

La manera es evitar, dentro de los esquemas posibles, que actos así vuelvan a ocurrir. Bajo ninguna circunstancia serán tolerados, menos aun viniendo por parte de individuos que, en vista a la naturaleza de sus funciones, deberían favorecer a la población.

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