ENTREVISTA A FEDÉRICO GARCÍA VIGIL

Por Valentina Canoniero Rocha

Valentina Canoniero:
1) ¿Cuál fue su principal motivación a la hora de dedicarse a la música?

García Vigil :Lo que me motivó a realizar mi elección profesional está relacionado con el ámbito familiar en el cual crecí. En él se le daba carácter primordial al arte, sobre todo a la música clásica la cual se escuchaba todo el día en mi casa. Mi madre estudiaba pintura y mi padre era una persona muy afín de temas ideológicos y de tipo sensible. Es así que desde muy temprana edad crecí rodeado de escultores, músicos y escritores. De este modo se generó en mí un interés por todo esto. De muy pequeño me mudé al barrio Malvín y en la casa de al lado vivía mi profesor de música y piano que era condiscipulo de Rubistain y quien fue maestro de de muchos músicos uruguayos. Cuando tenía cuatro años me invita la hija de mi profesor llamada Ianka a jugar con instrumentos de música, entre ellos el piano. Es así que mi motivación también comenzó por el lado de aprender jugando, o sea, tenía un carácter lúdico la música en aquel entonces para mí.

V.C : 2) ¿Qué recuerda de su experiencia en el “Taller de Moisés”?

G.V:El “Taller Moisés” estaba ubicado en la calle Manuel Págola y Luís Lamas y allí vivía el baterista de los Shakers Caio Vila con el quien compartí mi infancia y adolescencia. Caio tenía una tendencia musical muy decidida y definida y allí entre nuestros 14 y 15 años nos reuníamos a ensayar temas y a charlar. Se le llamó Taller de Moisés por Moisés, un músico que tocaba la guitarra. De ese taller salieron muchos músicos conocidos como Fartoruso, Mingo Medina y Manolo Guardia, éste último era muy de rotular todo y finalmente le llamó al lugar el “Taller de los inútiles”. De ahí el tango “Los inútiles”. Esa etapa de mi vida fue para mí muy divertida y sobre todo de diversión sana.

V.C:3) En sus inicios tocó el contrabajo. ¿Qué destaca de esa época?
GV:En esa época estaba entre la disyuntiva de estudiar la carrera de Medicina o dedicarme de lleno a la música. Mi madre me sugirió que tomara una decisión: si vivir de la medicina y de lo científico o dedicarme de lleno a la música y vivir de lo que ésta me diera. Elegi la música y empecé a tocar el contrabajo de lleno con el profesor Ricardo Planas. Fue así que en las noches tocaba en el Hot Club de Montevideo, que era un club de jazz ubicado en la calle Guayabo y Jackson. Este momento de mi vida fue definitorio para mí porque habia tomado la decisión de dedicarle a la música todo de mi, toda mi pasión. Fue así que logré entrar mediante un concurso al SODRE y vivir con un salario acorde.

V.C: 4) Ha integrado música clásica con folklórica. ¿Cuál es su opinión del resultado de esta combinación?
GV:Podemos ver como música clásica a un tipo de música que marco un período. A su vez vemos a la folklórica como algo aparte, más contemporáneo. Mi idea fue integrar ambas para dar un toque innovador. Si bien la conocida tracionalmente como clásica se puede asociar a Mozart o Beethoven podemos decir que el espectro es más amplio. A su vez la folklórica es aquella que se transmite de generación en generación, es la semilla que marca que en cada cultura con nuestras costumbres musicales somos todos (por suerte) diferentes. Entonces existen diferentes puntos de partida. Mi opinión es que si bien se dice que se fusiona un tipo de música con otra, en realidad no es una unión forzada sino que van de la mano. Ambas son totalmente moldeables y combinables. El resultado me pareció muy bueno, le da un toque diferente a la composición musical.

V.C:5) Ha sido director de orquesta de diferentes países. ¿Qué le dejo esa vivencia?
GV:Me sirvió para fusionar distintos estilos acorde a la cultura de cada país. También me sirvió para conocer más todo lo relativo a lo cultural y musical de cada lugar. Las personas, el fusionar distintos estilos. Recuerdo esa experiencia como algo muy grato.

V.C:6) ¿Qué lo inspira a la hora de hacer música?
GV:Pienso que el arte debe producir en el ser humano un estado de emoción y poesía. Para un artísta debe existir una búsqueda de la belleza, del drama, de la pasión, en definitiva de los aspectos y emociones más elevadas de los individuos. Cuando compongo algo me baso mucho en la sinceridad, en genuinidad, pero sobre todo hago hincapié en ser lo más honesto posible en lo que quiero transmitir.

V.C:7) Tanto a nivel profesional como humano ¿qué aspectos resalta de su trayectoria como Director de la Filarmónica Nacional?
GV:Fue una experiencia muy linda. Es a partir del año 1985 que empiezo con esta trayectoria donde dirijo por primera vez la orquesta del Teatro Solís. Significó para mí una tarea sin pausa, una tarea permanente y de mucha dedicación. Siempre intenté darle todo a este trabajo, más que nada con la intención de mejorar la calidad de trabajo de la orquesta. Tomar esta como un instrumento que llevara cultura a la población de Montevideo. La Filarmónica estuvo en todos los rincones de Montevideo y fue financiada por la IM. Con la Filarmónica cambio la función de orquesta en el país por razones que el Teatro Solís estaba en reparación y el SODRE había sufrido un incendio, entonces fuimos por los barrios de Montevideo y tuvimos contacto con el público. Se hicieron grandes festivales como la “Noche en Viena” y las “Galas de Tango”.

V.C:8) De sus vivencias en la profesión ¿Cuál fue la más enriquecedora a nivel humano?
G.V:Lo que más me marcó a nivel humano fue la reinaguración del SODRE donde abrimos con la Novena Sinfonía de Beethoven y estuvo presente Tabaré Vázquez.
Siento que lo que más me ha enriquecido fue lo que me tocó dejarle a Uruguay a nivel humano y cultural.

V.C:9) ¿Puede destacar de todos los premios que ha recibido a lo largo de su trayectoria cuál fue el que más lo enorgulleció?
G.V:He recibido infinidad de premios pero el mayor premio para mí es el reconocimiento de la cultura uruguaya a mi persona. Desde las experiencias del teatro a mi vida cotidiana, o sea, yendo a un espectáculo o yendo a comprar un kilo de tomates me gratifica lo bien tratado y reconocido que soy por el pueblo uruguayo. Ese sin dudas, es mi mayor premio.

V.C:10) Actualmente. ¿Tiene algún proyecto?
G.V:Si bien estoy jubilado y estoy en una etapa de disfrute, de disfrutar del ocio y las libertades creativas haré algunas intervenciones especiales y asistiré como jurado internacional para directores de otras orquestas y la posibilidad de dirigir una opera en el exterior.

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