El salto cuántico

salto cuantico

Tecnología

Al comenzar un nuevo gobierno, este 1ero de marzo del 2025, vemos que tenemos un sector de las tecnologías cada vez más dinámico que representa el 5.1% del PBI del Uruguay, un gran logro que inició hace 5 años cuando nos propusimos alcanzar esta meta.

Todo comenzó cuando en el 2020 le presentamos al gobierno del Dr. Luis Lacalle Pou un gran desafío: un conjunto de propuestas bajo el “hashtag” #Inciativa5_25, actividades que permitirían un crecimiento del sector, a estos niveles a los que hoy estamos llegando.

Un 2020 que será recordado por el año de la pandemia del Covid-19, que tuvo un fuerte impacto en varios sectores de la economía. Las empresas socias de Cuti no fueron la excepción, pero aprovecharon la crisis para incrementar su apuesta al crecimiento, siguiendo el consejo de Paul Romer, Premio Nobel de Economía: “nunca desperdicies una crisis”. La transformación digital era una realidad, pero en el 2020 hubo un punto de inflexión, tomó aún mayor velocidad de la que ya traía. 

La pandemia puso sobre la mesa de discusión un tema que tenía nuestra máxima prioridad: que el país contara con una ley de teletrabajo que brindara a trabajadores y empresarios un marco normativo que regulara esta modalidad de trabajo. Claramente 5 años después, podemos asegurar que la tarea realizada por los trabajadores, los socios de Cuti, las empresas, la sociedad civil y principalmente por los legisladores fue excelente, logrando tener hoy una ley de teletrabajo modelo a nivel mundial.

Ese mismo año se profundizó una transformación de la matriz productiva y varios socios aprovecharon la pandemia para comenzar a producir más propiedad intelectual, basados no sólo en nuevos productos de software, sino también en nuevos modelos de negocio y de procesamiento de información. En los años siguientes se pudo notar un incremento en la corriente exportadora que permitió consolidar mercados como el americano, crecer en Europa y comenzar de forma exponencial en Asia, basados en China.

Uno de los puntos principales que incluía nuestra #Iniciativa5_25 era posicionar al país como referente tecnológico, basado en el crecimiento internacional de nuestras empresas, pero también posicionando a Uruguay como “país tecnológico”. El año 2020 fue un impulso para ello, dada la excelente gestión que se realizó de la emergencia sanitaria, incorporando tecnología tanto para apoyar esa gestión como para incrementar la necesaria digitalización del gobierno. Todo ello permitió que Uruguay saliera en los principales medios de prensa del mundo, haciendo que muchos se preguntaran, ¿dónde queda Uruguay?. Las cartas que escribieron los principales ejecutivos de Google y Apple, por haber incluido tecnología de avanzada en su aplicación para informar y combatir el Coronavirus, colocaron al Uruguay Tecnológico en las primeras posiciones. Al mismo tiempo se seguían confirmando las adquisiciones de empresas tecnológicas uruguayas por gigantes internacionales, y grandes compañías decidían invertir en Uruguay para desarrollar proyectos de vanguardia. 

Uruguay es uno de los países más digitalizados del mundo, ya que hizo una apuesta por la innovación muy importante en su momento. Y en el 2021 comenzó además una apuesta muy grande de apoyar a que otros países contaran con la tecnología que se había creado en Uruguay para dar soporte a la gestión del Estado. Por ello se inició un proceso de donaciones de software del Estado que permitió que muchas soluciones realizadas por empresas uruguayas se comenzaran a utilizar en países de Latino América, África, Oceanía y algunos países de Europa y Asia. Aquella apuesta iniciada con el sistema de la Aduana donado a Costa Rica en el 2002, se llevaba a su máxima expresión.  

En los años siguientes, cuando se liberaron los viajes internacionales, Cuti lideró varias misiones empresariales como lo venía haciendo antes de la pandemia, logrando además una misión del sector tecnológico liderada por el Presidente de la República y varios Ministros, mejorando aún más el posicionamiento de Uruguay a nivel internacional como referente tecnológico y aliado estratégico para desarrollar negocios. 

Todo esto dio un impulso para que más jóvenes comenzaran a formarse en carreras relacionadas con la tecnología, tanto técnicas como universitarias. Pasamos de tener 950 egresados en 2020 a 3.500 en 2025, mejorando además la proporción de mujeres en TIC que pasó de representar 21% de los egresos a 38%. Y vamos a seguir trabajando para que ese porcentaje crezca.

Pero no todo quedó ahí, luego de finalizada la primera generación del programa b_IT que llevó adelante Cuti en conjunto con Inefop (entre el 2018 y el 2020), más de 2000 personas se formaron en áreas vinculadas a TI, dando inicio a una generación de nuevos técnicos y profesionales. La mayoría de los estudiantes fueron personas que se re-convirtieron y que marcaron el camino para que en los años siguientes varias personas de diferentes actividades y profesiones adquirieran competencias para trabajar en la era de la economía digital. Fue una gran iniciativa que demostró que la educación online es posible y mostró el camino para un nuevo paradigma en la educación.

Ver como hoy trabajan en las empresas socias de Cuti más de 26.000 personas en todo el país, mirando las 14.000 que trabajaban en el 2020, nos llena de orgullo lo que hemos logrado. Ir a ciudades como Salto, Paysandú, Maldonado, Fray Bentos, Minas, Rivera, y a todos los rincones de nuestro país, y encontrarnos con cientos de personas que trabajan para el mundo desde el lugar en el que desean vivir, ciudades hermosas a las cuales hemos ayudado a crecer, conocimiento que fluye por todo el país, nos muestra que este sueño era posible. Oficinas y centros de trabajo que son de primer nivel mundial, nos indican que tenemos que seguir trabajando para continuar construyendo un país mucho mejor. 

¿Sueño?, ¿ilusión? lo que no hay dudas es que esto es posible con talento. El talento de los técnicos y profesionales que trabajan en nuestras empresas, personas que logran lo que se proponen; los empresarios que han soñado y arriesgado para construir en Uruguay una industria de clase mundial; y una Cámara que ha impulsado y trabajado con la convicción de que era posible un salto cuántico en el sector. Los empresarios, los trabajadores, los jóvenes, el Gobierno, todo un país entendió que las TI eran una gran oportunidad…y la supimos aprovechar.

Fuente: Leonardo Loureiro

Comenta

Recomendado.

Acerca de Pablo 4165 Articles
Software Developer