Director de vialidad de IMM vinculado a empresa que realiza el 25% de las obras

Tres Cruces: la obra frente al shopping fue realizada por Grinor, la empresa a la que está vinculado Michelena. Foto: Darwin Borrelli

El director de Vialidad de la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM), Sergio Michelena, está “habilitado y autorizado para reclamar cheques” a nombre de la empresa Grinor S.A., que tiene adjudicado casi el 25% de las obras que se hacen en la capital. Así lo pudo constatar El País tras acceder al registro interno del Sistema Integrado de Información Financiera (SIIF) correspondiente al año fiscal 2018.

La Asociación de Empleados y Obreros Municipales (Adeom) viene denunciando desde 2016 los vínculos de Michelena con Grinor. La polémica se avivó hace dos semanas luego de que ante la Junta Departamental la secretaria general del sindicato, Valeria Ripoll, apuntara contra el jerarca al sostener que Grinor se siguió beneficiando en estos dos años, que se presentó el caso al intendente Daniel Martínez, que este optó por no investigar y que su administración tiene un afán privatizador.

Ante esto la comuna sacó un comunicado en el que se señala que Michelena fue tan solo asesor de Grinor, y que sus vínculos con la firma se acabaron en septiembre de 2016, cuando empezó a trabajar como director de Vialidad.

Sin embargo, para el registro del SIIF esto no es así. Michelena es uno de los ocho autorizados por Grinor para cobrar los trabajos hechos por la firma.

Solo contando 2016 y 2017, la empresa hizo obras por casi US$ 10 millones para la intendencia, según un pedido de acceso a la información pública hecho por El País.

Además, El País accedió a una resolución del año 2006, la 3939/06, en la que la IMM adjudica una licitación por trabajos de bacheo en Montevideo a Grinor, y quienes suscriben el acuerdo son: el entonces director de Vialidad, Walter Guillén, y Michelena, quien lo hace “en su calidad de presidente” de la empresa.

Consultado por El País, Michelena reconoció que no fue solo asesor, que fue “fundador” de la firma, y que estuvo en la dirección de la misma hasta 2014. También dijo que desde entonces se mantuvo como asesor hasta septiembre de 2016, cuando asumió en Vialidad. Y aseguró que en la actualidad no tiene “ningún vínculo” con Grinor, lo que contradice al SIIF.

El jerarca, en tanto, sí admitió que es accionista de Abarca S.A., otra empresa que ha trabajado con la intendencia.

Varios quioscos.
En la lista de ocho autorizados para cobrar por Grinor hay algunos que además figuran como parte de otras empresas que trabajan para la intendencia: dos pueden cobrar justamente en representación de Abarca, otros dos por Idalar S.A., y hay una quinta persona que está en las tres firmas al mismo tiempo.

Cuando Michelena asumió, Abarca tenía un contrato con la comuna que en sus orígenes había sido una licitación ganada por Grinor, pero que esta se lo había cedido. Se trataba de una obra de ampliación del Bulevar Batlle y Ordóñez.

El hecho se hizo público tras una denuncia de Adeom. El sindicato advertía: “Su vinculación directa (la de Michelena) con la empresa Grinor, que tiene muchos contratos con la IMM, entendemos que abona el estado de privatización en el que hoy se encuentra dicho servicio. Los trabajadores de Vialidad hemos sido testigos de una política privatizadora y un nombramiento como este genera suspicacia significativa”.

Tras esto la intendencia reconoció a través de una resolución, la N° 4273/16, firmada por Martínez, que Michelena era accionista de Abarca, y lo “excusó” de participar en “expedientes y gestiones que sean parte o tengan interés directo o indirecto” con las dos firmas. En esa resolución no se dice nada sobre los vínculos directos de Michelena con Grinor.

En cuanto a Idalar, hay casos en los que se ha presentado junto a Grinor a licitaciones, y otros en los que ambas se han postulado por separado al mismo llamado.

Pico y pala.
De las cuatro obras realizadas por Grinor desde el arribo de Michelena a la comuna, dos fueron pagadas por Vialidad, mientras que las otras dos fueron financiadas por municipios.

Una de las que pagó Vialidad fue el bacheo de pavimentos de hormigón en Bulevar Artigas, Avenida Italia, Yugoslavia y “otras calles”, que según el Registro Único de Proveedores del Estado (RUPE) fue un trabajo para el que se destinaron $ 115 millones, equivalentes a US$ 4 millones.

Esta obra incluyó el arreglo de las bocacalles frente a la terminal Tres Cruces, que mantuvo paralizado el tránsito durante varios meses a inicios de este año. Solo esta parte del trabajo tuvo un costo de $ 13,6 millones, que son más de US$ 470.000.

Sobre la pertinencia de la obra, Ripoll, de Adeom, sostiene que “se arregló un lugar que todavía estaba bien”, mientras que “hay otras zonas de Montevideo que necesitan ser arregladas con urgencia”. La comuna, en tanto, advierte que no cuenta con datos de intervenciones allí desde los últimos 25 años. Y que a la licitación se presentaron otras cuatro empresas, y que todas ellas cobraban entre 10 y 20 millones de pesos más.

Vialidad también pagó la contratación de cinco equipos de bacheo asfáltico, tras una licitación que Grinor ganó a través de un consorcio con Idalar. Para este trabajo la intendencia debió desembolsar casi $ 36 millones, más de US$ 1,2 millones.

De las obras pagadas por el presupuesto de los municipios, por un lado se hizo el “mantenimiento y mejoramiento” de los pavimentos de los municipios E (Unión, Malvín, Punta Gorda, La Blanqueada) y F (Manga, Maroñas, Jardines del Hipódromo, Ituzaingó, Villa Española, Piedras Blancas, Punta de Rieles), que tuvo un costo de casi $ 56 millones, unos US$ 2 millones.

Y, por otro lado, un trabajo de pavimentos asfálticos también para los municipios E y F, más el D (Manga, Piedras Blancas, Casavalle, Borro, Marconi, Las Acacias, Villa Española) que costó, siempre según el RUPE, $ 70 millones, US$ 2,4 millones.

El País, en su pedido de acceso, solicitó todos los datos de obras hechas por Grinor, pero solo le fueron entregadas las que se hicieron luego de la asunción de Michelena. La comuna excluyó la doble vía del Hipódromo de Maroñas, realizada por Grinor, y que tuvo un costo de $ 35,5 millones o US$ 1,3 millones, y que fue inaugurada cuatro días antes de que el director de Vialidad fuera nombrado en el cargo.

La información pedida por El País, además, va hasta mayo de 2018. Por eso no se incluye una obra que le fue adjudicada a Grinor en junio, por casi $ 60 millones, más de US$ 2 millones, por el “recapado con carpeta asfáltica de la calle Canelones y otras del Departamento de Montevideo”. Para esa obra Grinor debió competir contra dos firmas; una de ellas fue Idalar, con la que comparte algunos de sus directivos y con la que se ha presentado a licitaciones en conjunto.

En septiembre de 2017, en tanto, a Idalar le fue adjudicada otra obra, por casi $ 6 millones, unos US$ 200.000, para la construcción de caminería en plazas públicas, según figura en el registro del RUPE.

Lo legal.
Pese a que Michelena esté excusado de participar de los llamados en que se presenten Grinor y Abarca, según la resolución sacada por la intendencia luego de que en 2016 Adeom denunciara sus vínculos con las firmas, desde el sindicato creen que esto no es lo que sucede en la realidad.

“Lo que Martínez nos dice es que él (Michelena) no participa de las licitaciones, que no sabe qué empresa va a ganar. Pero si yo soy director de Vialidad y planteo que lo que se necesita para la obra es una grúa azul que tenga dos metros de largo, y la única empresa que la tiene es Grinor, ya está, indirectamente estoy incidiendo”, señala Ripoll.

“Los directores no participamos de ninguna licitación. Lo único que hago es avalar lo que dicen los técnicos que hay que hacer, son ellos los que arman los términos de referencia de las licitaciones”, se defiende Michelena.

El estatuto del funcionario municipal establece que “se prohíbe a los funcionarios contratar con la Intendencia y mantener vínculos por razones de dirección o dependencia con firmas, empresas o entidades que presenten ofertas para contratar con ella”. Aunque aclara que “quedan exceptuados los funcionarios que no tengan intervención alguna en el proceso de contratación, siempre que informen de ello por escrito a su jerarca al configurarse dicha situación”.

Esto contradice al artículo 42 del Texto Ordenado de Contabilidad y Administración Financiera del Estado (Tocaf), que señala que no se puede contratar a empresas a las que los funcionarios estén vinculados “por razones de representación, dirección, asesoramiento o dependencia”.

“Arreglaron tres cruces y hay zonas destruidas”

“A nosotros nos sorprendió la obra en Bulevar Artigas frente a Tres Cruces. Es sorprendente que se haya entendido que esa era una de las prioridades cuando hay zonas de Montevideo que están destruidas. Levantaron todo ese despliegue en un lugar que todavía era transitable”, denuncia la secretaria general de Adeom, Valeria Ripoll.

La obra frente a Tres Cruces fue hecha por la empresa Grinor, tuvo un costo de US$ 470.000, y es parte de una licitación por US$ 4 millones. El sindicato vincula la firma al director de Vialidad, que según el SIIF aún puede cobrar en nombre de ella.

Las denuncias de Adeom motivaron días atrás que la intendencia publicara en su web un comunicado, en el que apuntan directamente a Ripoll, y dicen que ella no tiene conocimiento de los procesos licitatorios y que en su ataque no iba contra Michelena sino sobre sus otros compañeros de la intendencia que trabajan en el área de compras.

“Dicen que yo no tengo conocimiento de los procesos de las licitaciones y que pongo en duda el trabajo de todos. Eso no es así. Yo no pongo en duda el trabajo de nadie. La duda no la tenemos sobre los compañeros que están a cargo de los procesos de compra, porque ellos no son los que resuelven; la duda está sobre quien solicita la compra, que es el departamento. Todo lo que es vialidad es responsabilidad de Michelena. También es Vialidad el que después dice si el trabajo se hace bien o no”, sentencia la líder sindical


Betito Suárez aprendió yoga y salió dos meses antes de prisión


Fuente: El País

Comenta