Denuncian merendero infantil convertido en local de máquinas slots

Con esfuerzo propio y también con la colaboración de distintas organizaciones, los vecinos del sector D del asentamiento Los Eucaliptus en Maldonado lograron abrir un merendero para los niños de la zona. Una vecina se adueñó del predio, “donó” las pertenencias e instaló un local de máquinas slot.

“Este es el merendero del sector D”, dice Alana González, la denunciante, en un video que grabó el martes, día en el que abrió el nuevo emprendimiento, y que rápidamente se viralizó por las redes sociales. En las imágenes se pueden ver las máquinas dentro del local decorado por los niños.

Alana, una de las promotoras del merendero, contó a ECOS que la iniciativa comenzó en su casa durante las vacaciones de julio atendiendo a unos 35 niños del barrio donde les servían leche y algo para comer. “Como era una casa de familia y no daban los espacios, nos vimos en la necesidad de conseguir otro lugar. Muchos vecinos, junto a personas y organizaciones de afuera nos ayudaron a conseguir lo que necesitábamos”, dijo quien integra la comisión barrial.

Una de las vecinas decidió dar parte de su terreno para que allí se construyera el nuevo local utilizando material donado. “Si bien nosotros lo consideramos una donación, lo cierto es que al ser un asentamiento ninguno de nosotros somos propietarios de la tierra”.

Con fiesta incluida y la presencia de algunas autoridades departamentales, el 12 de agosto –Día del Niño– se inauguró el nuevo local. El merendero comenzó a funcionar recibiendo ya alrededor de 50 menores.

Alana comentó que desde entonces el lugar comenzó a funcionar tal como la habían planificado, pero empezó a notar actitudes de la vecina mostrando que pretendía adueñarse del lugar. “Cuando se inauguró, la mujer me pidió que me retirara. Eso que fui yo quien consiguió casi todas las donaciones”, dijo señalando que a la señora no le gustó que ella y otra vecina llevaran un inventario de todas las cosas que recibían y una lista de las personas que solían donar. “A la señora no le gustó que tuviéramos ese control y nos corrió”, expresó.

Con el correr de los días, el merendero comenzó a funcionar con menos frecuencia. En las vacaciones de setiembre abrió dos días, a la semana siguiente igual y luego dejó de recibir a los niños. Ya con la mujer como dueña del lugar, según comentó Alana.

Quien fue denunciada reunió a los vecinos que participaban del merendero y les comunicó que por “motivos personales” debía cerrar el lugar. “En el barrio comenzó a circular la versión de que pretendía abrir un comercio allí”, dijo Alana.

Evitando “entrar en chusmeríos del barrio”, decidió esperar a ver qué sucedía con el local. “Como vivo a dos casas del merendero, noté que había movimientos y esa noche decidí ir a ver qué pasaba”. El día de la apertura del local de slots, Alana grabó el video y al día siguiente denunció la situación a la comuna fernandina.

La viralización de las imágenes tuvo su repercusión y la “dueña” del local no lo volvió a abrir. “No se la ve por el barrio y únicamente viene a dormir. Duerme en el mismo local”, dijo Alana.

Este jueves, los vecinos se reunieron con autoridades de la Intendencia de Maldonado y la comuna decidió intervenir ante la situación. Una abogada de la intendencia procedió a intimar a la mujer e inspectores concurrirán al lugar para corroborar que efectivamente allí están las máquinas que denuncian los vecinos.

“Hay niños que se quedaron sin el vaso de leche”

Este es el único merendero que existía en esa zona del asentamiento. Si bien hay otro en otros sectores, por distancia y capacidad del mismo los niños no concurren a merendar allí.

“Es obvio que si los niños de acá van, les sirven la leche, pero lo cierto es que la mayoría no van hasta el otro lado del barrio. Ahora no tienen a donde merendar y hay niños que se quedaron sin el vaso de leche”, dijo Alana.

Si bien la mujer señaló que donó todas las pertenencias del merendero, eso no le consta a los vecinos y dudan de esa versión.

“Abusada, manoseada y muy mal”, así dijo sentirse la promotora del merendero ante esta situación. “Siento que abusó de la confianza que le di creyendo en su palabra”, expresó lamentando no haber escuchado a algunos vecinos que le advirtieron que eso podía suceder.

Alana indicó que la mayoría de los vecinos del barrio sientes bronca y que lo que pretenden es recuperar el lugar. “Queremos que el local cumpla la función para la cual fue construido que es servirle la leche a los niños. Las donaciones fueron para eso y para nada más”, expresó.


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Fuente: Ecos Uy

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