¿Cómo vivir en la República Oriental del Revés?

Montevideo
¿Cuán lejos quedó esa idea de que Uruguay podía llegar a ser la Suiza de América? Foto: Drone 5

Por Rodrigo Codesal

Rodrigo Codesal
Periodista ciudadano, amante de la comunicación y conductor en @bajolalupa1470

Sin lugar a dudas, vivimos momentos difíciles como sociedad, a nivel político (donde es más saludable opinar de afuera, que hacerse cargo de los problemas de acá), de inseguridad, laboral, económico, sindical, pero sobre todo la falta de respeto entre vos y yo si no pensamos igual.

¿Por qué digo la República Oriental del Revés?
Vivimos en un país donde el que tiene más amorrala reparte migajas, siendo muchas veces avaro, buscando la manera de evadir los controles fiscales del Estado, y luego lo vemos haciendo discursos políticos o financiando esos mismo discursos que hablan de crear empleo, de mejorar salarios, de comenzar a fomentar la inclusión, cuando de las puertas para adentro, no predican con el ejemplo.

Por otra parte nos encontramos con los salvadores de las masas proletarias, que te hablan de redistribución de riquezas y ganan $200.000 en el Parlamento y se la quedan toda y no la reparten con el que menos tiene como declaran.
Seguimos y nos encontramos con los sindicatos, esos mismos que en tiempos pasados peleaban a capa capaz espada defendiendo y buscando reivindicar los derechos laborales de los trabajadores, sin importar nada.

Parece que eso ha cambiado, porque tras haber engordado a costillas de los trabajadores, hoy en un Gobierno de izquierda se encuentran en el “Ya defendimos a los trabajadores, ahora nos toca acomodarnos a nosotros políticamente”. Basta poner los casos de Luis Puig, Óscar Andrade o Juan Castillo.
Sin embargo, basta mirar las acciones de los sindicatos, para ver realmente de qué lado se encuetran la gran mayoría. 

Llegó el Viernes, vos cansada después de haber estado todo el día trabajando y corriendo por los chicos o vaya uno a saber por qué. Te bajás del ómnibus como todos los días para hacer las compras para la cena y para el otro día tener todo pronto y poder disfrutar de tu día libre, pero no podés, porque el super está ocupado por el sindicato y no podés acceder al servicio. 

Ya cansada, decís bueno, voy al otro super que queda más lejos y ya de paso saco dinero del cajero, pero cuando vas al cajero, te das cuenta que a esa hora ya no expide dinero y que para mejor AEBU tomó medidas y no sólo no podés sacar hoy Viernes, sino que no vas a poder sacar durante todo el fin de semana, o incluso hasta el Martes.

Y acá con el cajero, ya entramos en el problema de la inseguridad.
En un país tan chico, con poco más de 3 millones y medio de personas, nos explotan los cajeros y ante la incapacidad incapacidad dar una solución efectiva al problema, solo se nos ocurre perjudicar al laburante, el que tendría que tener el derecho de acceder a su dinero cuando quiera, sin restricciones.

Mientras tanto, todos los días muere un trabajador, un padre, un hermano, un hijo, a manos de la delincuencia. Pero nadie sabe donde se encuentran el Ministro del Interior y el subsecretario, pues no salen a realizar declaraciones. Esto seguramente, debido a que queda un año para las elecciones y cualquier frase alejada de lo políticamente correcto, puede complicar una campaña o una posible elección a algún sillón.
En el mundo de lo políticamente correcto como ya decía y donde vale más un cargo político, que la vida de un trabajador, o el derecho del soberano a poder acceder libremente a los servicios. 

Si te roban, agradecé que no te mataron. Y si te matan intentá perdonar al sistema político, porque ellos no van a dejar de hablar de sis futuros programas de gobierno por la muerte de alguien que a partir de ese momento, ya no vota más. 

Bienvenidos a la República Oriental del Revés.

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