Asesino del Pelado no es psicópata

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Pericia dice que asesino tiene conciencia de sus actos, brotes psicóticos y de ansiedad.

Una pericia forense concluyó que el asesino de Marcelo el “Pelado” Roldán, Víctor Hugo Pereyra, tenía conciencia de sus actos cuando cometió el homicidio en una celda del Penal de Libertad en la madrugada del 8 de noviembre pasado. Posteriormente, Pereyra decapitó el cuerpo de Roldán y fritó algunas partes del cadáver.

La pericia señaló, además, que Pereyra sufre de brotes psicóticos y episodios de ansiedad, según señaló a El País una fuente de la investigación.

La pericia fue pedida el 9 de noviembre pasado por la fiscal de Libertad, Nibia Morosini, a la jueza María Gabriella Alanis, durante la formalización del proceso penal contra el acusado. En las audiencias previas a la formalización del crimen, Pereyra trasmitió a su abogada defensora, Claudia Balliero, que hacía dos años que no le suministraban medicamentos para sus trastornos mentales y agregó que debía vender sus propias pertenencias para comprar pastillas para dormir.

En los días posteriores al crimen, Pereyra fue alojado en una celda de castigo del Penal de Libertad. En ese momento se mordió un dedo. Fue trasladado al Hospital Vilardebó para un tratamiento. La medida cayó mal entre los funcionarios del centro de salud mental, quienes entienden que no hay condiciones de seguridad necesarias para que un recluso como Pereyra permanezca allí.

Demanda civil.
El próximo jueves se realizará la audiencia de conciliación entre el Ministerio del Interior y la madre del “Pelado”, Cristina Requeijo, previo a un reclamo civil. No trascendió el monto de la indemnización que solicitará Requeijo por concepto de daño moral y otros perjuicios.

Marcos Pacheco, abogado de la familia del “Pelado”, dijo a El País que el Ministerio del Interior cometió una falta grave por no garantizar la vida de las personas privadas de libertad.

A juicio del profesional, el Ministerio del Interior es responsable del crimen por fallar en la clasificación de los presos al juntar al “Pelado” con un individuo que había matado y decapitado a su pareja.

El matador de Roldán tiene 40 años, escuela completa, es soltero y un largo prontuario. Además de matar a su expareja, fue encarcelado por los delitos de hurto, tráfico de drogas, otro homicidio, extorsión, rapiña con privación de libertad y robo en grado de tentativa. Es decir, la muerte de Roldán es su tercer asesinato.

Roldán también tenía un largo legajo. Estuvo involucrado en tres crímenes y asaltos.

Su madre dijo a El País que no era responsable de los delitos que cometió el “Pelado” durante su vida. “A mi hijo lo crió el Estado. Se lo llevó el entonces Consejo del Niño con 14 años. Ni siquiera me avisaban cuando se fugaba de los hogares”, expresó.

Indicó que jamás estuvo de acuerdo con los crímenes que cometió su hijo y agregó que las familias de las víctimas debían hacerle juicio al Estado.

Requeijo lamentó el dolor que generó su hijo cuando vivía. “Yo no robo. Tengo otras ocho hijas y ni una es ladrona”, dijo.

A juicio de su madre, el “Pelado” pagó “con creces” todo el daño: pasó 31 años preso. “Estuvo afuera apenas seis meses. Como madre sabía que podía morir en cualquier momento porque estaba en una cárcel, pero no se merecía terminar de esa forma”, dijo Requeijo en relación con los detalles escabrosos del crimen.

Señaló que “chusmeando” en Facebook descubrió por casualidad las fotos de la morgue de su hijo. “Me volví loca. Fue como un balde de agua fría. Mi hijo no debía terminar de esa manera. Estoy bajo tratamiento psiquiátrico. Cierro los ojos y veo las fotos suyas que circularon por Facebook”, explicó.

Pacheco dijo que presentó un escrito ante la Justicia solicitando que se investigue la difusión de las fotos de Roldán luego que se le hiciera una autopsia en el Instituto Técnico Forense (ITF).

Requeijo recordó que no fue una madre ausente y que, durante tres décadas, llevó encomiendas a Roldán. Y agregó que su hijo ayudaba a otros presos que carecían de visitas o de suficientes medios económicos. “Él no fumaba y me pidió que llevara tabaco para un compañero que no tenía visitas”, dijo.

Fuente: El País

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