Abuso Sexual: ¿Nos preparamos o esperamos lo peor?

Abuso Sexual
La Justicia española condena a La Manada por abuso sexual, aunque debió ser por el delito de violación, se puede pensar que no sucederá en nuestro país, pero con el aumento de este tipo de crímenes necesitamos plantearnos una política integral o esperar a que les imiten.

Por Facundo Olivera Ordeig

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Tec. en Gestión Turística y Hotelera. Dirigente de @CimarronesPN. Lista 66. Congesal Nacional (s) por la Juventud del Partido Nacional. Síguelo en Twitter

Es notorio tanto en los medios de comunicación como en las estadísticas el aumento de la violencia sexual en nuestra sociedad, lamentablemente niños o adolescentes de ambos sexos son los que más sufren de esta tendencia, lo que no solo es preocupante, sino que habla bastante mal del esfuerzo realizado por el gobierno de turno en combatirlo, pero ¿qué podemos esperar cuando presuntamente una funcionaria del INAU pedía mantener relaciones sexuales a cambio de alojamiento? Sea o no culpable, en el Estado se deben comenzar a realizar exámenes psicológicos de mejor calidad para determinar si una persona es apta o no para el contacto directo con personas en situación de vulnerabilidad social o económica.




No debemos alarmarnos, debemos pre ocuparnos porque así como en España sucedió que cinco hombres sometieron sexualmente a una chica para luego jactarse de ello, es probable que tarde o temprano suceda en nuestro país, las características tanto sociales como ambientales serán diferentes, pero ¿acaso no existen mentes igual de perversas en nuestro país? ¿acaso nuestra famosa viveza criolla no lo empeorará?

El Estado debe convocar a los expertos en el área para la realización de las políticas públicas, o al menos basarse en los estudios que han hecho -los cuales son sencillos de encontrar en la Web, ni hablar de teniendo los recursos que un gobierno debe tener-, la teoría multicausal es la que predomina, aquella que involucra aspectos psicológicos, conductuales, ambientales, sociales e históricos junto a la variable individual, lo que determina la motivación para cometer un delito de estas características, pero en nuestro país tanto políticos, figuras públicas, abogados y activistas lo asocian inmediatamente con la violencia de género lo cual es un error, claro que tanto niñas como mujeres son las principales víctimas, pero no se debe confundir a la víctima con el motivo que impulsa al criminal. La existencia de al menos seis clases de abusadores sexuales es la mejor evidencia para determinarlo, por lo que aquello del “patriarcado” debe dejarse de lado si se quiere trabajar seriamente pues cambia el origen de la propuesta, cambiando el origen por uno erróneo, de nada servirá su implementación como hemos visto hasta el momento.

¿Por qué no pensar en iniciar estudios criminológicos de características similares a las vistas en Estados Unidos? El Observatorio Nacional sobre Violencia y Criminalidad puede ocuparse de ello, claro que primero deberíamos capacitar o directamente contratar a los profesionales más calificados que se encuentren disponibles.

¿Por qué no pensar en utilizar el conocimiento de las características ambientales y sociales de un abusador sexual para intervenir en esos ámbitos y reducir las posibilidades de que surjan? Aunque temo equivocarme, creo que el Ministerio de Desarrollo Social y el Ministerio de Educación y Cultura serían los más indicados para esta labor.

Debo destacar que la cámaras instaladas por parte del Ministerio del Interior serán de gran utilidad para prevenir los asaltos sexuales callejeros en el momento en que se utilicen correctamente, la coordinación con las patrullas deja mucho que desear, entre otras cosas, de momento quienes monitorean podrían ser considerados voyeristas, ser un simple observador no contribuye a la prevención ni a la represión, frente a un robo puede perdonarse pero frente a un intento de violación es inadmisible.



¿Por qué no pensar en la reclusión perpetua revisable como planteó el Senador Jorge Larrañaga como medida legal disuasoria para aquel que aún no ha abusado o como medida judicial para que quien abuse no pueda volver a la sociedad sin la certeza de su rehabilitación?

También se puede pensar en el Registro Nacional de Abusadores Sexuales para tener un control sobre ellos, sé de muchos que desean que este registro sea público pero no se puede permitir que lo sea, lo lamento, pero este debe ser únicamente accesible para las debidas secciones del Ministerio del Interior y del Poder Judicial, de lo contrario, una tragedia le seguiría a la otra, el Estado no puede permitir que un ciudadano cobre venganza si el ex convicto se encuentra presunta o verdaderamente rehabilitado tras su condena.

Se deben coordinar esfuerzos con representantes de las más diversas organizaciones sociales, deportivas y religiosas para conseguir que sus representantes no solo puedan presentar propuestas y preocupaciones, sino que puedan conseguir que la ciudadanía se comprometa con erradicar esta problemática, creceríamos todos juntos ¿no te parece?

Estos son algunos puntos y queda mucho por decir por lo que próximamente volveré a abordar la problemática, por último, quisiera aclarar a los distintos actores de la sociedad que el abuso sexual no puede ser tomado a la ligera como tampoco puede ser tomado como forma de obtener rédito a través de máximas que nada solucionarán, proponer o criticar a la volada es un error, tenemos que evitarlo a toda costa.


Tec. Facundo O. Ordeig

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