Abogados penalistas desaconsejan al patrullaje ciudadano

Los vecinos de Toledo se han agrupado para patrullar las calles, en busca de prevenir delitos. El ministro del Interior, Eduardo Bonomi, pidió que no lo hicieran para evitarse problemas. Con el tema planteado, ECOS consultó a tres abogados especialistas en Derecho Penal sobre las consecuencias que una acción así pueda tener.



Todos manifiestan entender esa iniciativa. Y, a la vez, todos la desanconsejan.

“Uno entiende la lógica que motiva a las personas a realizar estos actos y respeto la actitud de tomar de tomar medidas para incrementar la seguridad. Pero los ciudadanos cuando se organizan no tienen conocimiento ni manejo de la normativa, no conocen el alcance de la legítima defensa y un exceso en la percepción de atribuciones es peligroso”, dijo el abogado Germán Aller, docente de Derecho Penal y Criminología de la Facultad de Derecho de la Universidad de la República.

Aller es, además de catedrático, Director del Instituto de Derecho Penal y Criminología de la UdelaR y presidente de la Comisión de Derecho Penal del Colegio del Abogados.


Para Aller no configura ningún delito estar conectado o pertenecer a determinados grupos de WhatsApp para dar alertas de comportamientos sospechosos, aunque las iniciativas ciudadanas nunca deben cruzar esa línea.

“Si los ciudadanos, en el mero sentido de estar alerta, deciden contactarse dentro de un circuito de protección, eso no es objetable; lo que sí es objetable es la organización, salida y patrullaje. Más si lo hacen armados, porque eso conlleva determinados riesgos para ellos mismos y para potenciales víctimas. La actitud de los ciudadanos es comprensible, pero no recomendable”, agregó el especialista.

Para el abogado Juan Fagúndez, los ciudadanos son los primeros en estar en peligro cuando desarrollan este tipo de iniciativas. “Los vecinos no tienen ningún conocimiento profesional sobre cómo actuar. Que los ciudadanos se organicen para hacer una vigilancia y avisar siempre a la Policía no constituye un ilícito, el problema es si se arman o salen a detener particulares bajo una sospecha que luego puede terminar en un fracaso”.



Como en Uruguay las penas son móviles no se puede hablar de un radio penal al que se expongan los vecinos. Sin embargo Fagúndez tiene claro los delitos.

“Las penas siempre están sujetas a lo que hagan los individuos. Si detienen a una persona contra su voluntad y es inocente puede ser privación de libertad, si lo golpean para detenerlo pueden ser lesiones personales. No hay condenas fijas estipuladas, pero si salgo a la calle y golpeo a alguien para detenerlo sin ninguna prueba y en base a una sospecha puedo ser procesado sin prisión, recibir una condena de meses o incluso de años”, sostuvo.

Los penalistas coinciden en que la única forma en la que los vecinos pueden actuar es si constatan un delito in fraganti, aunque siempre es recomendable dar aviso a la Policía antes de tomar la iniciativa.

Andrés Ojeda, también abogado penalista, fue claro respecto al proceder de los vecinos de Toledo: “Las tareas de seguridad están previstas para profesionales y si uno patrulla, salvo que encuentre un delito in fraganti, no hay nada que se pueda hacer. Entiendo, respeto y valoro la actitud proactiva de la gente ante la frustración en materia de seguridad, pero creo que se expone mucho más a terminar ante un problema penal que a evitar determinados delitos”, afirmó.

Además del desconocimiento de la normativa que pueden tener los vecinos que salgan a patrullar las calles, Aller sostiene que la Policía debe mejorar sustancialmente las condiciones de sus efectivos para cumplir sus funciones como corresponde.




“Uruguay tiene una muy buena Policía en el sentido de la honestidad. Argentina o Brasil darían cualquier cosa por tener efectivos honestos como los uruguayos. Pero necesitamos darles recursos y capacitaciones. El Policía debe estar más capacitado a nivel técnico y jurídico sobre la normativa procesal penal. También debemos garantizarles condiciones mínimas a nivel de salud y de vivienda. Pese a que hubo avances importantísimos a nivel salarial, los Policías viven en asentamientos de una manera paupérrima y no podemos pretender colgarles una pistola de la cintura y pretender que salgan a hacer justicia”, sentenció Aller.

50 vecinos y 10 autos para patrulla ciudadana

Según se supo días atrás, un grupo de 50 vecinos de Toledo se organizaron bajo la iniciativa del edil colorado Alfredo Silva para patrullar las calles.




De acuerdo con lo informado por Canal 10, los vecinos se organizan en dos rondas con 10 vehículos donde realizan las llamadas “rondas vecinales” con la intención de identificar matrículas y sospechosos para entregar a la Policía, así como practicar arrestos ciudadanos si es necesario.

Bonomi dijo en ese mismo canal que, si bien existió en su momento una iniciativa productiva de los vecinos de Punta Gorda en el marco de las Mesas de Seguridad y Convivencia Ciudadana, en el caso de Toledo los peligros son mayores por las atribuciones que puede tomarse el grupo.

“Me parece que está mal, suspéndanlo porque les va a generar un montón de problemas a ustedes mismos”, dijo entonces el ministro.

Fuente: Ecos Uy

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