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Kobe Bryant
Proceso de Kobe Bryant durante los años

Por Branden Luis Figarola

Branden Luis Figarola
Born in the U.S, pero vivo en Uruguay. Estudiante de la @FicUdelar. Periodista para: 1370am - #Cx42 📻 @LIGA_MVD 📷📝 @sunoticiasuy @elquintohiphop @granizouy

En la mitad de mi corta vida, viví en una casa que parecía una fraternidad para latinoamericanos en el sur de los Estados Unidos. En el salón de estar de la casa pequeña, pero inmensa por dentro, había una televisión Toshiba de color negro que acercaba a todos y a todas para entretenerse. Yo peleaba con mis primos u otros niños de conocidos de mi familia para estar lo más cerca de la pantalla luminosa y fría. Mi abuelo Bill le encantaba el baloncesto, imagínate que era fan de los Miami Heats antes de Shaquille O’Neal y Dwayne Wade. Bill me sentaba enfrente de la caja negra, mirábamos los partidos de la NBA y comentamos sobre ellos. Me acuerdo claro un jugador que le encantaba, me decía: “He´s the ‘Jordan’ of your time. Don’t take your eye off him” (“Es el ‘Jordan’ de tu tiempo. No le saques el ojo encima.” en español). Ese jugador tenía solo 22 años y promedió 22.5 puntos, 4.9 asistencias y 6.3 rebotes en 66 encuentros. El joven basquetbolista que utilizaba un mini afro y defendió a Michael Jordan llevaba el número 8. Se envejeció, quedó calvo y obtuvo el 24 en su espalda siendo marcado por Lebron James. La estrella de la NBA nunca cambió su técnica única y efectiva, la mejoró para demostrar que era uno de los mejores de la historia. Era “Black Mamba”, era Kobe Bryant. 

“¡Qué jugador!” pasé diciendo durante toda su carrera. Se veía que Kobe Bryant era algo fuera de lo normal. Un joven Kobe, recién llegado de Italia, se convirtió en el máximo anotador del equipo de baloncesto del Instituto de Lower Merion de Filadelfia con 2.883 puntos. Tras terminar en el instituto a los 18 años, decidió no ir a estudiar a la universidad y fue seleccionado en el draft de la NBA en 1996. Como se suele decir por el Río de la Plata, literalmente, cumplió “el sueño del pibe”.
En el draft de 1996, Charlotte Hornets lo seleccionó en la decimotercera lugar, pero Kobe Bryant manifestó por medio de su agente que no quería jugar allí (como haríamos todos). El mánager general de Los Ángeles Lakers de aquel entonces, Jerry West, fue testigo del potencial y habilidades baloncestísticas de Kobe en los campus previos al draft. West arriesgó mucho y traspasó a su pívot titular, Vlade Divac, a los Hornets por el joven Kobe.

Kobe Bryant no jugó mucho en su primera temporada. Se lució en los playoffs donde disputó los nuevos encuentros desde el banquillo y con un promedio de 8.2 puntos por partido. En el “All-star Weekend” fue una de las estrellas, logró un registro de 31 puntos en el “Schick Rookie Game” y ganó el “Slam Dunk Contest”, donde consiguió 49 de 50 puntos posibles. En su segunda temporada comenzó a tener más minutos y empezó hacer una pieza fundamental del equipo, aunque todavía estaba sentado en el banco y tapado por la sombra de Nick Van Exel. Promedió 15.4 puntos en 79 partidos, uno de ellos como titular, por lo que estuvo entre los aspirantes para ganar el premio al “Mejor Sexto Hombre”.

Mi abuelo me contó en el sillón con su jugo de arándanos rojos, que el mejor director técnico de la NBA de todos los tiempos era Phil Jackson. Jackson, quien tuvo en sus manos uno de los mejores equipos de la historia, los Chicago Bulls de Michael Jordan y Scottie Pippen. En el siglo XXI, fue seleccionado para dirigir el equipo de Los Ángeles donde influenció mucho en el juego de Kobe Bryant, quién cambió por completo y se convirtió en uno de los mejores escoltas de la liga.

Kobe Bryant era escolta pero podía jugar tranquilamente de base o alero. Era un jugador completo. Sus”jumpers” era inmortales, se sostiene en el aire que parecía estar en “slow motion”. Es conocido por crearse sus propios tiros, además de no desentonar en los lanzamientos a larga distancia, ya que poseía el récord de más triples anotados en un partido con 12 junto con Donyell Marshall hasta que fue superado por Stephen Curry con 13. También era un experto defensor, ejemplo de ello son las ocho apariciones en los mejores quintetos defensivos de la liga en las últimas nueve temporadas. 

En la temporada, Kobe Bryant promedió 22.5 puntos, 4.9 asistencias y 6.3 rebotes, en 66 encuentros. Su asociación con Shaquille O’Neal resultó ser un duo imparable; los Lakers dominaron la temporada regular con un récord de 67-15 y llegaron a las Finales de la NBA. Se enfrentaron uno de los mejores equipos que tuvo Indiana Pacers, donde tenían triplero infernal llamado Reggie Miller. Los Lakers ganaron la serie 4-2 , para conseguir así el primer campeonato desde 1998, y el primero en la cuenta personal de Kobe.

En ese momento inició la era dorada de los Los Ángeles Lakers. Todos mis amigos tenían la camiseta dorada y violeta con la número 8 en la espalda. Con mi abuelo Bill, nos escapabamos de las reuniones familiares para poder ver los partidos de los Lakers ya que eran un placer verlos por su manera de jugar y las condiciones extraordinarias de Kobe Bryant. Al otro año, Kobe logró otro anillo en su dedo tras ganar al equipo de su ciudad natal, Filadelfia 76ers. Los Lakers formaban con un gran plantel secundado por más figuras como Derek Fisher, Robert Horry, Tyronn Lue, Ron Harper y Horace Grant y al otro año llegaron a las Finales nuevamente, en ella vencieron a New Jersey Nets que constituyeron un rival fácil y frágil para los californianos. Los angelinos arrasaron las Finales, que tras cuatro partidos alzaron un nuevo anillo, tercero para Bryant.

Tuvo fin la hegemonía dorada y violeta. El equipo de Bryant perdió en semis contra los Spurs y, al otro año, fueron derrocados por los Detroit Pistons en las Finales de la NBA. Tras el fracaso de la campaña, Shaquille O’Neal y Phil Jackson se fueron del equipo y Kobe Bryant quedó como el auténtico líder de los Lakers. 

Pero el gigante se despertó enseguida. En la temporada 2008-09, Kobe Bryant se convirtió en el primer jugador desde Jerry West en las Finales de 1969 en promediar al menos 32,4 puntos y 7,4 asistencias, y el primero desde Michael Jordan en promediar al menos 30 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias en la consecución de un anillo de campeón tras ganar a los Orlando Magic. Al otro año llegaron a las Finales también y jugaron contra su clásico rival, Boston Celtics, a los que derrotaron 4-3. En el decisivo partido final, Bryant consiguió 23 puntos y 15 rebotes y logró así su quinto campeonato y su segundo trofeo de mejor jugador de las Finales.

Kobe Bryant sorprendía con algo nuevo en cada partido. Como el 22 de enero de 2006, en un partido ante Toronto Raptors en el Staples Center. Kobe batió el récord individual de anotación de la franquicia, que ostentaba Elgin Baylor con 71 puntos, al conseguir 81 en la victoria de los Lakers por 122-104; así se colocó en el segundo puesto de clasificación global de la NBA solo por detrás de los 100 de Wilt Chamberlain en 1962.
Algo que no le gusta a Kobe Bryant es compararlo con Michael Jordan, y aunque no le guste a mi abuelo Bill, es verdad. “The Black Mamba” escribió su propia historia en el libro de la NBA. Kobe superó a Michael en la cantidad de puntos conseguidas al terminar con 33,634 y ubicarse en la cuarta posición histórica, detrás de Kareem Abdul-Jabbar, Karl Malone y Lebron James, con 1,351 unidades. Bryant siempre cayó en la sombra de Jordan y frecuentemente lo fecundaba: «No quiero ser el nuevo Jordan, quiero ser el único Kobe Bryant». 

El 13 de abril de 2016, Kobe Bryant disputó el último partido de su carrera contra los Utah Jazz en su verdadera casa, Staples Center. La despedida fue memorable. Anotó 60 puntos, la segunda máxima marca de su carrera, la mejor de cualquier jugador en la temporada 2015-2016 y 23 solamente en el último cuarto. El público y sus compañeros se pudieron de pie para su gran retirada.

Siempre será fiel a su equipo, estuvo 20 años en una misma franquicia y es uno de los jugadores con más temporadas con una misma camiseta, es como el “Paolo Maldini de Los Ángeles Lakers”. Terminó su carrera con cinco anillos en la mano y con 7,047 rebotes, 6,306 asistencias y el camino predilecto: Rookie del Año, All-Star, MVP de la temporada y MVP de finales. Nada por conquistar, hasta ganó un Oscar en la categoría de animación por su corto “Dear Basketball” dirigido por Glen Keane, y en el que se narra, en imágenes, la carta que el jugador escribió para The Players’ Tribune, cuando anunció su retirada. El Staples Center retiró los dos números que usó: 8 y 24. Elegir uno y no el otro es como ignorar una parte de su glorioso trayecto, con los dos números hizo historia. Kobe siempre quedará en el recuerdo mío, el de mi abuelo Bill y de todos los fanáticos de este deporte hermoso.

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